lunes, 28 de abril de 2008

El encuentro conmigo




En el recorrido del paso del tiempo, suceden cosas que en ocasiones no te puedes explicar. Resulta que he encontrado una pieza con un gran valor sentimental que ha dotado de gran felicidad a mi alma. La descubrí dentro de una caja que se encontraba en la casa de mi madre.

Al acercarme a la caja me llegó una corazonada y una emoción fantástica muy similar a la que experimentamos cuando nos sacamos un premio o la lotería. Primero la observé, estaba un poco maltratada por el paso de los años, le quité el polvo de encima y retiré una cinta adhesiva ya bastante amarilla que sostenía las dos tapas de la caja. Al abrirla toda una carga de recuerdos, ideas, caras conocidas y vivencias espectaculares llegaron al mismo tiempo. Bombardearon mi mente y casi en automático me transporte al pasado, me detuve justo cuando tenía 12 años.

Me madre me dijo que mi cara no podía ocultar tanta felicidad. En esa caja encontré lo más valioso. Me hizo comprender que mi camino ya estaba formado desde siempre y que solo bastaba irlo descubriendo poco a poco.

Me acordé que cuando era niña mi tiempo lo dedicaba a hacer juguetes, mis propios juguetes, claro está que desde entonces he sido consumista, me encantaba que mi madre me comprara muñecas y juguetes con hermosos empaques y diseños, ¡víctima de la mercadotecnia y publicidad desde entonces!

En esa época me resistía a dejar de ser niña no me interesaba en lo absoluto entrar a la adolescencia y mientras tanto seguía imaginando y creando...

La caja me regresó una botella de aceite vegetal de cocina, un pedazo de tela que perteneció a la ventana de la cocina de mi casa, me regresó otro pedazo de tela verde con lunares diminutos y 25 centímetros de listón blanco que adornaba mi cabello los días lunes para ir al colegio.

Todos estos materiales los transformé y les di vida a través de mi muñeca verde.

Sin saber la razón a esta muñeca nunca le puse nombre, tampoco rostro, ni mucho menos una personalidad e historia definida. Tal vez me represente a mi misma porque pienso que ella reúne mi pasado y mi presente, ese presente que no deja de ser constante.

Desde siempre he pensado en las muñecas y desde siempre las he creado.
Me han acompañado desde chica, y creo que siempre me seguirán acompañando.

Hoy apunto de cumplir mis treinta y dos años puedo presumir que me he reunido con mi muñeca verde. Las dos juntas recorremos el mundo de la imaginación y dotamos de felicidad a todo el que se deje contagiar de este maravilloso mundo de las muñecas.

Mayra René

4 comentarios:

Eseya, Muñecas con historia dijo...

uff Mayra, si me has llevado de arrastro a mi propia niñez! cuando con una botellita de gaseosa hacia mis propias muñecas!
Que importante lo que te ha sucedido, te has reencontrado con tu verdadera Mayra y te ha demostrado que tu arte con las muñecas estuvo siempre ahi.

Me dejas feliz con este gran acontecimiento. Gracias polr compartirlo conmigo.

Besotes!!!

Mayra René dijo...

Eseya linda, muchas gracias por tu visita, y la verdad que no pensé que te llegara tanto mi ensayo . cuando lo escribí no sé por qué me acorde de ti mientras escribía, por ello lo quise compartir contigo.

pero los resultados han sido sorprendentes!!!
me dá tanto gusto que tu tambien recordaras a tus primeras muñecas.

se me puso la piel de gallina esta mañana cuando leí tu mensaje.

es un gusto tenerte en casa.

muchos saludos a tu bello país.
desde méxico mayra rené.

Victoria doll Art dijo...

creo que te encontraste un tesoro.

la imaginación de los niños siempre es grandiosa.

Nosotros ahora que somos adultos tal vez no recordamos todo lo que soñábamos o imaginábamos.
Por eso siempre es bueno tener este tipo de hallazgos que regresan a nosotros para recordarnos lo que fuimos y lo que somos.
felicidades, me encantó tu escrito. la muñeca verde esta bella, bella, bella....

Mayra René dijo...

victoria:
me encantó tu comentario, creo que nos identificamos con lo que pensamos.
un abrazo. mayra rené.